“un llamado que se extendió por las naciones”
Una familia guiada por el propósito.
Los pastores Javier León y Sonia Piana han vivido una historia marcada por viajes, cambios culturales y una convicción clara: compartir el mensaje de Cristo en cada lugar donde Dios los llevara. Lo que comenzó como una carrera profesional en el fútbol terminó convirtiéndose en una plataforma para predicar el evangelio en diferentes países.
Durante varios años, el fútbol llevó al pastor Javier a recorrer más de diez países y numerosas ciudades. Junto a la pastora Sonia vivieron en contextos muy distintos, algunos de habla hispana y otros con idiomas y culturas completamente diferentes. Aun así, siempre mantuvieron claro el propósito detrás de esos movimientos.
La pastora lo expresó de esta manera: “Con la excusa del fútbol Dios nos fue llevando por más de diez países diferentes”. Para ellos, cada traslado representaba una oportunidad para compartir su fe con las personas que conocían en el camino.
En ese tiempo, las herramientas tecnológicas eran mucho más limitadas que en la actualidad. No existían muchas de las plataformas que hoy facilitan la comunicación ni los recursos digitales que permiten conectar fácilmente con personas en distintos lugares del mundo. Aun así, los pastores buscaban maneras de compartir de Cristo como podían, aprovechando cada relación y cada espacio que el contexto deportivo les permitía.
BOLIVIA: UNA ASIGNACIÓN
La relación con Bolivia comenzó años antes de establecerse allí de manera permanente. En 2007, el pastor Javier llegó por primera vez al país para jugar profesionalmente en la ciudad de Potosí. Sin embargo, el momento que marcaría un cambio importante ocurrió años después.
En 2014, los pastores regresaron a Bolivia, esta vez a la ciudad de Cochabamba. Allí ocurrió algo diferente: a través de un club de fútbol Dios los conectó con personas que con el tiempo se convertirían en parte del liderazgo del ministerio.
Ese encuentro marcó el inicio de una nueva etapa. Desde entonces, los movimientos dejaron de ser entre distintos países y comenzaron a concentrarse dentro de Bolivia, donde el trabajo ministerial comenzó a crecer y consolidarse.
Con el paso del tiempo, el pastor dejó el fútbol profesional. Sin embargo, ambos comprendieron que comenzaba una nueva asignación: permanecer en Bolivia y desarrollar allí el ministerio que Dios había puesto en sus manos.
Las experiencias vividas durante los años en el deporte terminaron siendo una preparación para el ministerio, donde les dieron herramientas para acompañar y liderar personas en distintos contextos.
A lo largo de estos años, los pastores vivieron en varias ciudades bolivianas, entre ellas Potosí, Cochabamba, Santa Cruz, Montero, Oruro y La Paz.
Actualmente residen en Cochabamba, donde desarrollan gran parte de su trabajo pastoral. Allí realizan reuniones presenciales semanales, encuentros de mujeres y casas iglesia junto a la comunidad local. Además, mantienen reuniones virtuales con personas que se encuentran en otras ciudades y países.
En varias ciudades de Bolivia, distintos discípulos que forman parte del ministerio replican este mismo modelo, realizando reuniones y casas iglesia en sus propios lugares.
Con el paso del tiempo, este trabajo también se extendió más allá de Bolivia. Hoy cuentan con hijos espirituales en países como Argentina, Perú, Uruguay, Guatemala e incluso Suecia.
UNA OBRA QUE SIGUE CRECIENDO
Durante todo este proceso, los pastores Javier y Sonia han permanecido conectados con sus pastores, Damián Felicia y Lorena Felicia, siendo parte del ministerio Deportistas de Cristo, quienes han acompañado su formación y cobertura espiritual durante años. Debido a las distancias geográficas, gran parte de ese acompañamiento se desarrolló de manera virtual.
La pastora recuerda una de esas etapas con claridad: “Javi vivía en Myanmar y yo estaba en Argentina. La distancia nunca fue excusa para no estar conectados”.
Uno de los momentos más significativos de esta etapa ocurrió en julio de 2025, cuando se realizó por primera vez una convención internacional en Bolivia. El encuentro reunió a personas provenientes de Perú, Argentina y de diversas ciudades bolivianas, y contó con la presencia de Lucas Márquez.
Así, la historia de los pastores refleja cómo un camino que comenzó en el fútbol terminó convirtiéndose en una misión que hoy continúa impactando vidas en distintas ciudades y naciones.

